La intervención reciente de Rosy Castro, fundadora de la Asociación Apoyo General de Canarias (AGECAN), ha vuelto a visibilizar dos fenómenos que requieren atención urgente: la violencia filio-parental y el aumento del malestar emocional en adolescentes. Su entidad, implantada en Balos (Santa Lucía de Tirajana), nació a partir de su propia experiencia con la violencia ascendente y la falta de apoyo profesional, y hoy acompaña a familias y jóvenes en situaciones de gran vulnerabilidad.

Castro advierte que muchas dinámicas de violencia se originan en la falta de escucha, la incoherencia emocional y la ausencia de comunicación consciente, factores que deterioran el vínculo familiar y favorecen la aparición de comportamientos agresivos hacia las madres, quienes siguen siendo las principales afectadas. También denuncia el silencio que rodea a esta problemática, alimentado por la vergüenza y la falta de recursos especializados.

En relación con el riesgo suicida juvenil, describe una realidad alarmante: adolescentes que se sienten solos, presionados y sin herramientas emocionales para afrontar su malestar. Por ello, AGECAN impulsa una guía emocional para jóvenes y profesorado, con el objetivo de llevar la educación emocional a las aulas.

Castro lamenta la ausencia de apoyo institucional, pese a que AGECAN cubre necesidades que las administraciones aún no están atendiendo. Para sostener su labor, la asociación celebró un evento solidario el 22 de noviembre a las 17:00 h en Balos, con el fin de recaudar fondos para sus programas de acompañamiento.

Es fundamental dar visibilidad a estas voces y fortalecer la intervención especializada en violencia filio-parental y salud emocional juvenil.

Lee el artículo «Rosy Castro (AGECAN): La sociedad está enferma: falta escucha real, apoyo emocional y recursos para prevenir la violencia y el suicidio juvenil» del medio Digital Faro Canarias

Compartir