Una relación más compleja de lo que parece
¿Hasta qué punto el consumo de sustancias puede explicar la violencia filio-parental? Los resultados de una nueva investigación invitan a evitar respuestas simples.
Erika Yessenia Arizaga realizó una investigación con 100 adolescentes varones atendidos en Centros Especializados de Tratamiento a Personas con Consumo Problemático de Alcohol y otras Drogas (CETAD) de las provincias de Azuay y Cañar (Ecuador). El estudio, de carácter transversal y correlacional, analizó tanto diferentes manifestaciones de VFP como los patrones de consumo de sustancias. Entre los resultados destaca un 72 % de policonsumo en la muestra y niveles elevados de riesgo asociados al alcohol y al cannabis. En cuanto a la violencia filio-parental, las puntuaciones fueron superiores hacia la madre, especialmente en las dimensiones psicológica y económica. Al analizar específicamente al grupo con policonsumo aparecieron relaciones concretas entre determinadas formas de VFP y el riesgo asociado a algunas sustancias.
El consumo de sustancias puede formar parte de determinados escenarios de riesgo, pero no constituye una explicación única del fenómeno.
Desde SEVIFIP destacamos la importancia de continuar investigando esta relación desde una perspectiva integral, atendiendo simultáneamente al consumo, las dinámicas familiares, la regulación emocional y los factores personales y contextuales que intervienen en cada situación.
🔗 Consulta el estudio «Violencia filio parental y su relación con el nivel de riesgo por el consumo de sustancias psicoactivas en adolescentes varones de la Zona 6-Ecuador», de Erika Yessenia Arizaga Suquinagua.
