¿Qué ocurre cuando la violencia procede de un hijo o un nieto y la víctima es una mujer mayor?

Las Oficines d’Atenció a la Víctima del Departament de Justícia muestran una realidad especialmente relevante: desde comienzos de 2026, 113 mujeres mayores de 60 años fueron atendidas tras haber sido agredidas por un hijo o un nieto, dentro de un total cercano a 350 mujeres atendidas. En julio, cuatro de cada diez mujeres mayores atendidas señalaron a un hijo o nieto como agresor.

Los datos agrupan conjuntamente agresiones cometidas por hijos y nietos, por lo que no permiten conocer qué proporción corresponde específicamente a situaciones de violencia filio-parental. Sin embargo, ponen sobre la mesa una realidad que merece mayor atención profesional: la violencia ejercida contra madres de edad avanzada y las dificultades que pueden existir para detectarla y hacerla visible.

La vergüenza, la culpa o la decisión de no iniciar actuaciones legales pueden contribuir a que determinados casos permanezcan fuera de las estadísticas.

Eva Albarrán, presidenta de SEVIFIP, aporta además una mirada sobre factores contextuales que pueden influir en estas dinámicas familiares. Las dificultades para acceder a una vivienda, encontrar empleo o disponer de determinados servicios comunitarios pueden prolongar la convivencia familiar más allá de lo previsto y generar escenarios que requieren ser analizados desde una perspectiva amplia.

Desde SEVIFIP consideramos importante seguir profundizando en la violencia hacia progenitores también cuando estos envejecen, atendiendo a las características específicas de cada etapa vital y evitando explicaciones basadas en una única causa.

🔗 Lee el artículo «Una de cada tres dones de més de 60 anys víctimes de violència masclista és agredida pels seus fills o néts» de Èlia Pijuan en el medio Cadena SER Catalunya.

🔗 Escucha el informativo «Hora 14 Catalunya (13/09/2026)» de Gemma Alegrí en el medio Cadena SER Catalunya.

Compartir