¿Qué ocurre cuando desaparecen las rutinas?

José Antonio Galiani y Belén Galiani analizan el impacto del uso abusivo de la tecnología en la adolescencia

Con la llegada del verano, la pérdida de rutinas escolares y el aumento del tiempo libre pueden favorecer un uso más intensivo de pantallas, redes sociales y dispositivos móviles entre los adolescentes.

El psicólogo sanitario forense José Antonio Galiani y la dietista-nutricionista Belén Galiani han analizado en «Andalucía Ahora», cómo estas dinámicas pueden relacionarse con el aislamiento, las dificultades en la convivencia familiar y determinados desórdenes alimentarios.

El riesgo no está únicamente en la pantalla, sino en el lugar que ocupa cuando sustituye experiencias reales de relación, comunicación y ocio. En este contexto, las redes sociales pueden influir en la autoestima, la imagen corporal y la búsqueda de validación externa en adolescentes.

Durante los meses de verano, la exposición a redes sociales y la presión sobre la imagen corporal pueden aumentar la preocupación por el físico y favorecer conductas de riesgo.

En el ámbito familiar, el abuso de la tecnología también puede generar tensiones cuando no existen límites claros o cuando el entorno digital desplaza los espacios de convivencia. Estas dinámicas pueden vincularse a situaciones de conflicto familiar, incluida la violencia filio-parental.

Ante estos riesgos, los expertos subrayan la importancia de reforzar los vínculos afectivos, establecer límites saludables y recuperar espacios de comunicación, ocio y aburrimiento positivo.

La mesa redonda gratuita «Pantallas, verano y adolescentes», organizada por Galiani Salud Mental en Sevilla, abordó estas cuestiones desde una mirada conjunta.

🔗 Lee la publicación y escucha el pódcast «Pantallas, verano y adolescentes: una combinación peligrosa», publicado en «Andalucía Ahora», de Canal Sur Radio y Televisión.

En SEVIFIP destacamos la importancia de continuar reflexionando sobre la relación entre adolescencia, pantallas, salud mental, convivencia familiar y violencia filio-parental.

Compartir