Presencia de la SEVIFIP en los medios de comunicación

«En las “calles buenas” de Sevilla también los hijos agreden a sus padres»

Escrito por CRISTINA AGUILAR JAENES, para sevilla.abc.es el .

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El hogar Virgen de los Reyes acoge hasta mañana un curso sobre violencia filio-parental

«La violencia filio-parental no hace diferencia en las personas respecto a su comunidad de residencia, bagaje cultural, estrato social o procedencia», aseguró ayer Javier Urra, psicólogo y presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Violencia Filio-Parental (Sevifip), a lo que añadió: «De esta forma, en las “calles buenas” de Sevilla los hijos también agreden a sus padres, no es algo que sólo ocurra en las Tres Mil Viviendas ni es exclusivo de familias en exclusión social. A nuestra asociación llegan jueces, médicos y abogados afirmando que sus hijos han tomado el control de sus vidas». Un mensaje de advertencia que lanzó en el curso «Violencia filio-parental: ámbitos jurídico, psicosocial y socioeducativo», organizado por la asociación Ariadna, Método Mentoris, y homologado por el Colegio Oficial de Trabajo Social, que se celebra durante tres jornadas (hasta mañana viernes) en el hogar Virgen de los Reyes de la capital.

 

Esta voz de alarma surge tras el «incremento exponencial» de las agresiones de hijos a padres. En este sentido, el número de sentencias impuestas a adolescentes por este tipo de violencia ha aumentado en Andalucía un 60% en cinco años, al pasar de 302 resoluciones judiciales en 2007 a 510 en 2013, según datos del Defensor del Menor Andaluz.

Los cambios sociales de los últimos años, a juicio de Javier Urra, estarían favoreciendo la aparición de las agresiones filio-parentales, entre los que se encuentran la edad media a la que se tienen los hijos, la disminución del número de descendientes, donde los niños se convierten en un «tesoro» que hay que mimar y cuidar; una mayor permisividad o un modelo educativo basado más en la recompensa que en la sanción, entre otros.

¿Qué sucede cuando es el hijo el que toma el «control» para obtener lo que quiere o para manipular a su familia? Los padres entran en un bucle de intimidación verbal, humillaciones, rotura de objetos preciados por éstos. El agresor, en este caso su hijo, les llega a escupir, empujar, golpear o amenazar con huir de casa e incluso matarse. «Hay padres que duermen a diario con el pestillo echado en sus dormitorios. Sienten miedo de lo que puedan hacerles sus hijos», aseguró Urra.

El que fuera Defensor del Menor en Madrid señaló además que estas conductas suelen derivar en futuros casos de violencia machista. «El 33% dicen que los celos es una prueba inequívoca de amor. O se educa a corta edad o no hay nada que hacer. Y en Andalucía, sobre todo, hay un problemón respecto a esto». La educación para Javier Urra es, por tanto, es el principal arma para combatir este mal. 

Un problema que, según dijo durante su intervención, debe detectarse también a través de los servicios sociales. «Se trata de un comportamiento abusivo que necesita de un programa de intervención. Tienes el enemigo en casa, porque no lo puedes echar, pero el profesor en la escuela o el médico de familia, ante la llegada de padres con síntomas de ansiedad o depresión, sí que pueden lanzar el aviso a los servicios sociales de que algo está pasando en esa familia».

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